La urgente necesidad de reconfigurar la seguridad de la aviación civil (AVSEC) ante la escalada de conflictos geopolíticos y el surgimiento de amenazas tecnológicas es el mensaje central que protagoniza esta conversación. A lo largo del encuentro organizado por Hangar Central, el experto aeronáutico Eduardo Reyes expone cómo el panorama de riesgo global actual exige una evolución radical en la gestión de la seguridad aeroportuaria y de las aerolíneas. En este contexto, se debate cómo la industria ya no solo demanda profesionales con formación académica tradicional, sino líderes con visión estratégica, adaptabilidad inmediata y habilidades blandas capaces de gestionar crisis complejas.
El núcleo del diálogo analiza el impacto directo de los conflictos actuales, particularmente en Oriente Medio, sobre las rutas comerciales. Se desmitifica el papel de los drones como el peligro principal, señalando que la verdadera amenaza letal radica en las baterías antiaéreas, debido a su tecnología de fragmentación y a la alta probabilidad de que operadores militares confundan un avión comercial con un objetivo enemigo. Bajo esta premisa, la conversación pone bajo la lupa el Anexo 17 de la OACI, denunciando sus profundas brechas regulatorias frente al ciberterrorismo y los riesgos impulsados por la Inteligencia Artificial.
Asimismo, se examina la delicada cadena de comunicación entre las agencias de inteligencia gubernamentales y los operadores aéreos, enfatizando que las aerolíneas deben basar sus desvíos de rutas en análisis de riesgo propios y dinámicos. El mensaje se aterriza directamente en América Latina, advirtiendo que la región no es inmune a estas dinámicas geopolíticas. Se destaca el caso de México por su proximidad con Estados Unidos y los desafíos de seguridad que imponen los eventos globales masivos, como el próximo Mundial de Fútbol. Aunque se reconoce que aerolíneas y aeropuertos latinoamericanos poseen un nivel de preparación excelente debido a las exigencias de la TSA y a la misma resiliencia generada frente al crimen organizado, el experto identifica fallas críticas de coordinación y comunicación durante los simulacros de contingencia.
Como tesis fundamental para el futuro del sector, la conversación concluye que el SMS (Seguridad Operacional) y el SeMS (Seguridad AVSEC) no pueden seguir operando como sistemas aislados. El especialista propone un cambio de paradigma: unificarlos bajo la estructura de alto nivel de las normas ISO para lograr una gestión integral y eficiente del riesgo. Finalmente, el intercambio cierra resolviendo dudas técnicas sobre protocolos de interferencia ilícita en zonas de conflicto, la gestión de baterías de litio en vuelo y las complejas repercusiones jurídicas internacionales en caso de derribo de aeronaves civiles.